El presidente de la Cámara de Economía Digital (CEDU) reflexiona sobre el cimbronazo en el comercio electrónico y la posibilidad del sector de seguir en la senda del crecimiento

De adolescente, Guillermo Varela juntaba moneda a moneda hasta tener lo suficiente para ir a la librería Macondo de la calle Pereira y comprar comics como Asterix y Tin tin. También adquiría libros de Julio Verne y coleccionaba la revista española Don Miki. Le gustaba leer las publicaciones más de una vez. Tenía curiosidad por cómo se construyen las historias. Quería detectar “la mano del autor”, ver más allá de las apariencias. “Siempre me sedujo no ser un simple espectador, si no tratar de ser un analista en el sentido de descubrir un poco más; no ser un consumidor de la realidad, si no un investigador de algunas cosas”,  reflexiona el hoy presidente de la Cámara Uruguaya de Economía Digital (CEDU).

Es CEO de Handsoft, proveedora de soluciones en comunicación y tecnología, y director de Plexo, dedicada a las transacciones digitales financiera.

Tiene otra pasión irrefrenable: Peñarol. Fue candidato a la presidencia del club en las últimas elecciones, hoy es consejero y su fuerza está tercera en el espectro “político” de la institución. Le saca tiempo y energía, pero asegura que lo hace con gusto.

¿Qué lo motivó a candidatearse a  presidente de Peñarol?

Ver una mala gestión de los dirigentes anteriores, y suponer que algunas cosas se podían hacer mejor. Peñarol es una empresa hermosa: factura US$ 30 millones por año y tiene 200 empleados. Sin embargo, no tiene casi ningún proceso profesional.

Hay suposiciones de que un dirigente quiere estar en la órbita pública por cuestiones de ego. A mí eso no me atrae: es uno de los aspectos negativos. Estoy muy expuesto a insultos. Mi vida normal se ha impregnado de fútbol. Si mañana tuiteo una opinión de un tema de mi sector (empresarial), enseguida se mete el hincha a pedir tal jugador o tal otro.

A mí lo que me motiva son las ganas de aportar, al punto que mi speech político es que ojalá que el próximo presidente de Peñarol sea el actual, porque significará que el club anduvo bien.

¿En qué momento están sus empresas Handsoft y Plexo?

En diferentes estadios. La histórica que es Handsoft, tiende a estabilizarse en un descenso controlado. Sus años dorados ya pasaron. Me dio una oportunidad a nivel de capital, me permitió equivocarme y construir cosas nuevas. Esa empresa sigue operando y se mantiene rentable. No tiene ninguno de los cimbronazos que tiene Plexo, de pagos electrónicos, que vive un momento explosivo. Necesita de más recursos, tanto de talentos humanos como de inversión, para sostener ese crecimiento. También las empresas que crecen tienen sus dificultades y reordenamientos.

La pandemia aceleró la digitalización de las empresas. ¿Cómo ve ese proceso un año después?

La ventaja de la pandemia es que aceleró el cambio porque se llevó puesto el status quo. No fuimos los consumidores uruguayos los que decidimos empezar a usar más tecnología o migrar hacia lo digital, si no que todo el entorno cambió y aquellos que siempre se opusieron a los cambios no tuvieron otro remedio que hacerlos.

La pandemia no aceleró un proceso natural, si no que borró los frenos típicos del Uruguay. Uruguay es conservador en varios aspectos. La gente de poder de determinada edad no es tecnológica. Desconoce las reglas del nuevo juego.

La pandemia mandó a pasear a todo ese contrapeso y lo inutilizó.

¿Hubo rubros dentro del sector a los que el crecimiento los tensionó más? ¿Por ejemplo la logística?

Fue uno de los que le pegó más duro, porque el volumen de ventas y entregas creció tanto que no hubo forma que ninguna de esas empresas estuviera adaptada en los primeros días. Algunas tuvieron que triplicar su personal. Como en cualquier empresa, no es que contrato 100 personas más y estoy operativo. Hay que capacitarlas. Lo tuvieron que hacer en plena fiebre de un paquete arriba del otro. Hicieron un proceso muy acelerado de reconversión. Hoy no hay problemas de la última milla.

Durante un tiempo hubo un temor de que hubiera una sobre-inversión de las empresas para adaptarse. Se preguntaba si esto no sería una moda pasajera. No parece, porque con la apertura de los locales físicos no solo no disminuyó el comercio electrónico, si no que se mantuvo y sigue creciendo. No hay ningún indicador de que esto vaya a tener un retroceso. Es un cambio que vino para quedarse. Las empresas ya ven que esa inversión es redituable.

CEDU está impulsando una sinergia más fuerte con el sector académico. ¿Cómo se está llevando adelante esto?

Esto tiene dos buenas noticias a nivel sociedad. Primero que las empresas dejamos de quejarnos de que la academia no nos entrega suficiente talento, y decidimos armar un contenido para explicar detalle por detalle, empresa por empresa y rubro por rubro cuales son las oportunidades para los uruguayos y las necesidades que tenemos. Se lo entregamos a la academia para que lo formatee en un entregable de educación.

A tal punto es el compromiso, que fuimos los CEO los que nos pusimos con esto y nos hemos ofrecido para dar parte de ese contenido.

La segunda noticia es mejor aún. Visitamos a todo el espectro educativo y donde encontramos más receptividad fue en la órbita pública, producto de que la Facultad de Ciencias Económicas de la Udelar tiene un decano fuera de serie como Jorge Xavier. Es un triunfazo. Implica una colaboración que impacta en la posibilidad  de desarrollo de la población y en la profesionalización del sector.

Muchas empresas privadas y escuelas de negocio están también trabajando con nuestro contenido. Pero a lo de la Udelar lo sentimos como una respuesta país a un problema que tenemos.

También la cámara está enfocando esfuerzos a promover el emprendedurismo…

Este país basa mucho su economía en las pymes y en los pequeños emprendimientos. Mucho pasa por empresas que son de autoempleo. Esa gente puede habitar nuestro ecosistema generando productos y soluciones. Hay campo fértil. Nuestro sector se está construyendo. La economía digital no existía hace 20 años. Yo soy el más viejo: con 52 años me puedo jactar que tengo 15 años en el sector. Mi empresa también empezó como un emprendimiento personal. Uno se ve reflejado y puede llegar a oler que hay oportunidades para muchos.

¿Qué le aporta la posibilidad de mentorear a otros?

La mentoría está buena porque te obliga a aprender. Para dar algún consejo en mi propio sector no me puedo basar solo en mi experiencia. Tengo que aggiornarla al conocimiento actual. Es un sector que va migrando tanto de tecnología, de visión, de foco, que no podés ponerte como un oráculo de Delfos desde una roca y darle instrucciones a los discípulos.

¿Cómo hace para estar actualizado?

Trato de tener un cuerpo doctrinario de las temáticas que manejo con la suficiente flexibilidad como para cambiarlo todo. Suena raro ¿no? Cualquiera te diría que una doctrina es inmutable. No podrías estar cuestionandote todo, pero en mi sector sí pasa eso. Trato de tener posición tomada en algunos temas. Pero permanentemente lo pongo en tela de juicio.

¿A qué le dedico tiempo? A cuestionarme mis bases fundamentales de creencia. Y después a imaginar qué es lo que va a pasar. Eso permite construir herramientas, productos, regulaciones, leyes. La gente se divide en dos: aquellos que visualizan y crean un destino, y aquellos que esperan que las cosas se acomoden y que el camino esté hecho. El problema es que si vos dejás que el camino lo haga cualquiera puede terminar siendo sinuoso o ir para otro lado. Me seduce la idea de estar innovando en el sentido de ser uno de los que corta la maleza. Nunca sos el mayor ganador (es el que viene atrás). Pero para mí el desafío está en imaginar mejores soluciones.

Programa Despegate

La Cámara de la Economía Digital del Uruguay (CEDU) creó el programa de mentorías “Despegate”..

El objetivo principal del programa es fortalecer y profesionalizar el negocio digital de pymes lideradas por mujeres, a través de un proceso de mentorías de seis meses, así como de apoyar a las empresarias y emprendedoras a mejorar la eficacia de su canal digital.

Para la primera edición el período de inscripción va hasta el 15 de abril, para socias de CEDU que quieran participar como mentoras. Para ello, deberán tener experiencia en negocios digitales, en las áreas de Plataformas y TIC, Medios de Pago, Logística y Marketing, y tener disponibilidad de tiempo para llevar adelante reuniones mensuales con su mentoreada durante seis meses.

Del mismo modo, CEDU convoca a mujeres empresarias “pymes” con venta activa a través de algún canal online a inscribirse al Programa “Despegate” para recibir mentorías. Quienes deseen formar parte podrán registrarse entre el 20 de abril y el 14 de mayo.

Fuente: El Observador