Glovo, Rappi y Uber Eats llegan a Uruguay y se desata la batalla de apps de delivery

Las compañías internacionales competetirán con la uruguaya PedidosYa y buscarán su espacio en el negocio de restaurantes, supermercados, farmacias entre otros rubros

Esta semana empezó a operar en Uruguay Glovo, una plataforma que permite comprar, recibir y enviar cualquier producto dentro de una ciudad, desde un pedido de comida, de medicamentos o hasta las llaves olvidadas en casa. La llegada de este servicio —que crea una red de repartidores al estilo Uber— es la antesala de una batalla por el mercado de delivery que también disputarán las empresas globales Rappi y Uber Eats y la local PedidosYa.

Cada app tiene distinto foco. Glovo contempla varias categorías: restaurantes, snacks, regalos, farmacia, mercados y una especial para «lo que sea», que promete resolver cualquier necesidad.

«Uruguay es un mercado interesante, porque es muy propenso al delivery por la cultura que probaron otros players. Ya está demostrado en comida, pero no tanto en envíos de regalos o en pedir a la farmacia. La oportunidad está», dijo Matías Gath, gerente general de Glovo de Argentina y Uruguay.

La empresa quiere posicionarse como «la única» que lleve a domicilio «cualquier cosa» que necesiten sus usuarios. La meta es llegar a más de 30 ciudades de la región (ya se propuso alcanzar a «Paraguay, Guatemala y Ecuador»).

A nivel local, comenzará en Montevideo. Pasados tres o cuatro meses observará «cómo funciona el modelo» y evaluará si replica en otras ciudades.

La app de origen español ya opera en Chile, Perú, Panamá y Costa Rica. Desde enero está en Argentina (tras adquirir una empresa local), en Buenos Aires, La Plata, Rosario y Córdoba.

El reto en Uruguay será no solo probar si existe «receptividad cultural» de usuarios y empresas para sumarse a la plataforma, sino también crear una red de repartidores (glovers). Glovo no los emplea, les ofrece ser de nexo para aceptar o rechazar pedidos. Y les cobra «un monto muy pequeño» por usarla. «Es una de las fuentes principales de ingreso», dijo Gath.

A diferencia del servicio de Uber, la oferta de glovers activos no incide en la tarifa. «Y el único factor que cambia cuánto gana el glover por pedido es si llueve», aclaró Gath.

 

En el mundo, Glovo ya tiene 10.000 repartidores activos (opera también en España, Italia, Francia y Portugal), que circulan sobre todo en bici o moto. Son más de 900.000 los pedidos que procesa al mes.

 

Tarifas por uso.
El costo para el usuario «varía dependiendo de la categoría y la distancia», y se informa «por adelantado». «No cobramos en base a monto (de la compra) sino a tiempo. Si pedís a un glover que espere en la fila de un restaurante, eso incide en el precio», ilustró Gath.

En Buenos Aires, la compañía cobra 35 pesos argentinos (unos $ 45) por envío de comida de empresas adheridas. Un envío de «lo que sea» (por ejemplo, llaves), se cobra unos 100 pesos argentinos (unos $ 128) cada 4 kilómetros. Las tarifas de Uruguay no estaban definidas al cierre de esta edición.

El uso de la plataforma «está bastante distribuido» en Argentina entre ese «botón mágico» de llevar y traer cualquier cosa y los «pedidos de comida».

Al inicio, Glovo priorizará «captar usuarios», porque «ellos nos dirán qué tipos de empresas quieren». «A los comercios que se adhieran les cobramos por conseguirles ventas y la logística que conlleva, pero no hay ningún costo asociado por estar en la plataforma», precisó Gath.

 

Rappi viene el mes próximo.
Esta plataforma que nació en Colombia en 2015 recibió capitales de grandes fondos (Sequoia, YCombinator, Founders Fund). Opera también en México (allí es «líder»), en Brasil hace un año y en Argentina hace tres meses. Se vale de repartidores independientes (rappitenderos). En Uruguay, enfocará su oferta en restaurantes, supermercados y farmacias.

 

Uber Eats llegará «pronto»
La app de reparto de comida envió por e-mail a los usuarios de Uber una encuesta para conocer los «restaurantes favoritos a los que no podrías resistirte a hacer un pedido». «Pronto llegaremos a tu puerta», prometió.

 

PedidosYa amplía su negocio.
La llegada de nuevos jugadores es «una evolución normal» de la industria», dice Álvaro García, cofundador de PedidosYa. «Por mucho tiempo nuestro principal competidor seguirá siendo el teléfono. Nosotros seguimos creciendo todos los años doble dígito», advirtió. En Uruguay, la plataforma tiene 230 riders (90% propios, 10% tercerizados) y ya trabaja también con cadenas de farmacias y supermercados. «Estamos en proceso de analizar otros rubros», adelantó García.

 

Delivery, pero sin repartidor.
Otras empresas también crearon sus apps para pedir comida, como las de Sodexo y Salió, pero sin encargarse de la entrega.

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